1. La IA, por conversación
Es lo que se paga por cada respuesta. Lo cobran de dos formas: por lo que consumes o por lo que resuelve.
Si conectas tu propia clave de OpenAI, Anthropic o Google, pagas a tu proveedor unos 0,02-0,04 € por conversación, resuelta o no. Si la pone el proveedor y cobra por resultado, solo pagas las resueltas: en Fin, 0,99 $ cada una; en Nitidesk, 0,10 €, en bloques de 50 a 5 €.
Pagar por resultado tiene una ventaja: si la IA no resuelve, no te cuesta. Mira solo a cuánto sale el resultado cuando tu volumen crezca.
2. La plataforma, cada mes
Es el panel desde el que trabaja tu equipo. Aquí está la diferencia que más se nota al crecer: si se paga por persona, cada contratación sube la factura.
- Zendesk Suite Team55 € por agente
- Fin19 $ por asiento
- Nitidesk99 € para todo el equipo
3. La implantación, una vez
Es lo que menos se ve en las tarifas, y lo que decide si la IA va a servir: conectarla a tu documentación, a tu código y a los datos de cada cuenta.
Muchas herramientas no cobran por ella, porque la haces tú: lo pagas en horas de desarrollo. Otras te la dan hecha. En Nitidesk cuesta 2.900 € en soporte y 5.900 € si además hace gestiones, con migración y formación incluidas.
Si te la haces tú, cuenta también el mantenimiento: cada versión de tu producto puede dejar respuestas anticuadas.
4. Las horas de tu equipo
Nadie las factura, pero se pagan. Alguien tiene que revisar lo que dice la IA al principio, y alguien tiene que seguir mejorándola.
Pregunta siempre cuántas horas se llevan el arranque y cada mes. En una implantación hecha por el proveedor, tu equipo pone pocas: en la nuestra, unas 2 o 3 horas, más lo que tarde en puntuar respuestas durante el modo sombra.